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Julio
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La UE después de la 'crisis' griega

El caso de Grecia ha hecho pensar a mucha gente en el famoso Plan Marshall para Europa que se produjo después de la II Guerra Mundial. Y nada más lejos de la realidad, ya que la ayuda recibida por Grecia ha sido en cantidades muy superiores, tanto en términos relativos como reales, a aquel plan.

Grecia está destinada a pasar una mala época, tanto que podría tardar décadas en volver a los mercados y dependerá durante ese tiempo del cordón umbilical de la UE. Los inversores han perdido la confianza en el país Heleno, produciendo ello una gran fuga de capitales.

Es muy probable que una quita de deuda sea necesaria, lo que entrañaría un fuerte riesgo moral que enfrentaría una vez más al bando franco-germano contra los países más periféricos. Toda esta crisis nos ha llevado a una solución que lo único que pretende es una estabilidad financiera europea, entrañando una gran responsabilidad crediticia enorme.

La credibilidad de la Unión Monetaria se ha puesto en entredicho, y es algo que el Bundestag no está dispuesto a que pase. Ellos esperan domesticar a Tsipras, pero aún queda un tiempo para saber si conseguirán su objetivo.

Las reformas y las privatizaciones que se le han impuesto a Grecia le van a venir muy bien en el plan económico, pero tienen bien claro que si no crece Grecia, será como si fuese un pozo sin fondo al que habría que inyectarle dinero cada pocos años.

Esta posición intervencionista por parte de la UE produce una gran contrapartida, la separación cada vez más real del Reino Unido de la Europa Continental, ya que son grandes defensores de una zona de libre cambio y no de un modelo intervencionista.

La crisis de 2008 ha marcado un antes y un después en el entramado institucional de la zona euro, produciendo que se hayan resaltado grandes defectos de base. Estados Unidos, tiene una unión fiscal y política que la Unión Europea quiere copiar, ya que son grandes enemigos de los sistemas de cambio fijo.

Europa tiene el gran problema de que si un país elige democráticamente a un gobierno que está en contra del euro, ese país dará problemas de estabilidad.

Hace unas semanas, los presidentes de las principales instituciones europeas (BCE, la Comisión Europea, Consejo Europeo, Eurogrupo y el Parlamento Europeo) han trazado una hoja de ruta conocida como "Informe de los Cinco Presidentes", para poder perfeccionar la zona euro. Este informe, se ha estructurado en cinco áreas: convergencia económica; decrecimiento y empleo; unión fiscal; unión financiera; dimensión social; y legitimidad democrática de la UE. Todas ellas estructuradas en dos fases:

  1. Desde ahora hasta el 30 de Junio de 2017, en el cuál se intentará conseguir la unión bancaria y se intentará reforzar el Procedimiento de Desequilibrios Macroeconómicos.
  2. Para cumplir antes de 2025, lo que se pretende crear un Tesoro común, para tomar decisiones fiscales colectivas.

Todo esto son ideas muy bonitas sobre el papel, pero difíciles de llevar a la práctica, de momento la UE desea que vuelva con fuerza la confianza en la moneda única para poder llegar a conseguir una unión total, económicamente hablando, entre todos los miembros de la UE.