05
Julio
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ÓXI - Edad Negra Helena

Después de un día intenso con la esperanza en el cuerpo de que el pueblo Griego pudiese votar lo correcto o lo incorrecto, nos hemos encontrado con un claro “NO”.

Un “NO” que, no necesariamente, significa la salida del Euro por parte de Grecia pero sí algo que va a dar mucho que hablar sobre el populismo griego.

Esto, sin duda, es una victoria clara para Tsipras, quien lleva 5 meses demostrando, a visión del mundo entero, una incompetencia económica que puede llevar a un país de apenas 10 millones de habitantes a sufrir grandes desabastecimientos de recursos, pero eso es algo que parece que al conjunto del pueblo Griego, no le importa mucho, y están dispuestos a sufrir alegando que lo que está por venir no puede ser peor de lo acontecido.

Esto pinta el futuro de Grecia de tonos muy negros no sólo por la victoria del “NO”, sino porque han dejado a la población griega más dividida que nunca.

¿Qué consecuencias puede traer que haya ganado el “NO”?

  • Grecia Popular vs resto del Eurogrupo. Tsipras sale reforzado y pedirá más confesiones a la Troika y al Eurogrupo, pero parece poco probable que estos cedan mucho más de lo que ya lo han hechsentados a una nueva mesa de negociación.

  • La situación es mucho más negra y difícil que hace apenas una semana. El gobierno griego respaldado por el NO  del referéndum va a exigir condiciones más laxas. Pero hay que tener en cuenta que ha existido un “corralito” y no hay colchón para recapitalizar los bancos griegos. Por ello, la situación es mucho más delicada y las condiciones serían más duras. Esto haría que ese acuerdo que Grecia necesita en apenas 48 a 72 horas es poco probable que se firme. Esto llevaría a que los bancos no pudiesen abrir hasta, como muy pronto, el jueves y sin asegurar siquiera poder tener dinero para sacar.

  • El 20 de Julio, Grecia le debe abonar 3500 millones de euros al BCE y, si no hay acuerdo es bastante probable que no lo paguen. Esto podría desembocar en que el Consejo de Gobierno del BCE quitase la liquidez de emergencia a la Banca Griega produciendo que, si no existiera una intervención política dura y firme, el día 21 de Julio nos encontraríamos con unos bancos cerrados o unos bancos colapsados.

  • La opción del nuevo dracma. Si nos topamos con unos bancos en liquidación o restructuración sólo se podrían reabrir con una capitalización pública, cosa que ocurriría si el gobierno griego emite una divisa paralela (IOU). Esto provocaría que, a pesar del cierre de bancos, no se hundiera la economía. Otra opción sería que, a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad, se recapitalizaran directamente las entidades financieras. Esto nos dirigiría otro problema fundamental:  nuevas condiciones que serían las mismas, o las peores, que el gobierno griego se ha negado a aceptar.

  • GREXIT. Una salida formal de Grecia de la zona euro, dado que dentro de los tratados de la Unión Europea no se encuentra contemplada la expulsión de un país, tendría que realizarse por propia solicitud del país Heleno. 

Los acreedores deberían empezar a olvidarse del capital invertido en Grecia, incluso de los griegos. Porque el mundo no puede concebir que un país de apenas 10 millones de habitantes ponga en jaque al mercado mundial.